Esta básica reflexion me ha llegado cuando mi mujer me ha dicho que ha resuelto un problema con la máquina de coser gracias a que una mujer (aparentemente mayor no se por qué criterio) había puesto los pasos a seguir en su web.
Es alucinante: no estamos hablando de genios informaticos, chavales de 14 años que no duermen delante del ordenador ni estudiosos del tema. Son personas que en ningun momento apreciarían la tecnologia, no miran los megapixeles, las pulgadas, los gigahercios ni ninguna otra propiedad, pero han encontrado en la red la forma de pasarse informacion. Chachi. Me gustaría vivir 200 años para ver en qué termina esto.